Las cuatro ventanas de la Felicidad

La vida cotidiana es, ante todo, la vida compartida en el hogar, en familia, pero es preciso indicar que este ambiente, sencillo por excelencia y apto para el relajamiento y para la formación de los hijos, no debe significar jamás la negligencia. Vivir en familia no significa soportarse mutuamente, sino más bien, crear y prolongar las condiciones de esa felicidad que todos buscamos.

Se trata de hacer tan agradables como nos sea posible unas relaciones de crecimiento constantes y estimulantes; la pareja tiene que seguir agradándose, aunque sea a costa de pequeños esfuerzos.

Pero esta relación, como la familia, están siendo atacadas por numerosos peligros que acechan su integridad en la época actual: el egoísmo, la monotonía, el facilismo, el cansancio, la falta de tiempo, etc.

Conocedores de estos peligros, hemos compilado durante los últimos años una serie de experiencias de diferentes parejas y grupos familiares, sus éxitos, sus conflictos, su manera de resolverlos... o de evitarlos. Se trata de una conferencia con hechos prácticos para vivir una vida feliz, de crecimiento de dos personas que se deben seguir amando, aún en medio de las dificultades.

Duración
Dos horas y media (2:30)
Dirigida a
  • Sólo adultos.
Contenido
  • Máscaras.
  • Monotonía.
  • Egoísmo.
  • Puntos de encuentro.
  • Pasos de superación.
  • Crecimiento.
  • Amor.
Objetivo

Descubrir en el hogar los campos Físico, Mental y Socio-Afectivo, Sexual y Espiritual, con el fin de comprenderse más como pareja y lograr así una mejor relación dentro del entorno familiar.